La fortificación fue en sus orígenes un asentamiento romano, que en la época visigoda pasó a ser la basílica paleocristiana de San Vicente Mártir, donde fue enterrado San Isidoro (los restos de este santo fueron trasladados a León tras ser solicitados por Fernando I, dando nombre a la importante Basílica de San Isidoro en la capital leonesa).

El alcázar hispalense fue utilizado como residencia de sus mandatarios árabes, desde la conquista de Sevilla en el año 713 y es la edificación posterior del 884 la que evita la invasión vikinga de la ciudad.Fue ampliada entre los años 913-914 por el primer califa andalusí, Abd al-Rahman III, el rey al-Mutamid llamo Al-mubarak o palacio de la Bendición al que mandó construir sobre la primitiva fortaleza levantada por Abd-el-rahman III .En siglos posteriores se levantaría aquí el inigualable y lujoso palacio Pedro I de Castilla.
Un punto emblemático de la residencia lo representa el Salón de Embajadores, como sala del trono que fue durante el reinado de Pedro I, tenía un grado metafórico; Su cúpula, de media naranja recordaba a la Corte que por encima del rey sólo se encuentra Dios y no la nobleza castellana, a la que se enfrentaba en una guerra civil, de ahí la división de opinión sobre este monarca para unos justiciero y para otros cruel.
Unos cuantos años antes su tatarabuelo Alfonso X, que habitó largas temporadas en este mansión, tuvo que enfrentarse a un sinfín de conspiraciones, muchas de ellas protagonizadas por su familia, donde este sabio monarca autor de las Cantigas de Santa María, pasó difíciles momentos de tensión política.
Lo cierto que esta lucha del rey contra los privilegios nobiliarios será siglos después vencida por los Reyes Católicos buscando la preponderancia de los monarcas frente a los privilegios de la nobleza, para lo cual Isabel y Fernando no duraron en desmochar torres y confiscar castillos con el fin de controlar el deseo de poder.

Como curiosidad en el Patio de la Montería se construyo un corral de comedias en 1625 donde se representaron las màs importantes obras de los autores del siglo de oro, este teatro desapareció posteriormente debido a un incendio.
El Alcázar fue también sede del Tribunal del Almirantazgo de Castilla y formaba parte de la Casa de la Contratación de las Indias fundada en 1504 por Isabel la Católica , tenía como misión regular la entrada y salida de mercancías hacia el Nuevo Mundo, este organismo se situada en la Sala del Almirante.
En una de las paredes de esta sala se encuentra el retablo de la Virgen del Buen Aire o de los Mareantes, obra de Alejo Fernández de 1535.la imagen representa a la Virgen protegiendo bajo su manto a españoles e indígenas americanos, siendo ésta la primera pintura en Europa en que se representan a los nativos de América.

Como anécdota la serie juego de Tronos en su quinta parte ha sido rodada en el salón de embajadores con sus arcos, yeserias y mármoles, junto a otras secuencias en los jardines, fuentes y estanques. Para la productora cinematográfica HBO, el sitio que mejor representa este contexto de todos los que han visitado los guionistas, es el Alcázar Real de Sevilla.
La gloria que brilla en esta fortaleza es sin lugar a dudas el estilo mudéjar, como el refinamiento de una expresión artística presente en casi todo el territorio peninsular; Es un arte de convivencia de las tres culturas donde el estilo y el gusto de las formas buscan la perfección en un juego de conceptos árabes y cristianos, es por ello el mudéjar un arte exclusivamente hispano.
Las huellas constructivas de Pedro I continúan presentes por otros muchos lugares de la geografía española como son Cuéllar (Segovia), Real Monasterio de Tordesillas (Valladolid) y Palacio creado por la esposa “de facto” del rey, María de Padilla para fundar un convento de clarisas en Astudillo (Palencia). Todos ellos con trazas arquitectónicas muy semejantes y determinantes de los deseos de un monarca.
